Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Arthur Casagrande

Solo son unos pequeños trazos al aire, flores en un jarrón. Solo eso.

Analogías entre la insurgencia iraquí y la española doscientos años después.

Cualquiera que conozca los entresijos de la invasión napoleónica en España no puede evitar sentir que guarda muchísimas analogías con lo que está sucediendo en Irak. Un país avanzado militar, tecnológicamente e ideológicamente, que invade otro. La democrática Norteamérica de Bush o la Francia ilustrada de Bonaparte, el Irak de Saddam Hussein o la España absolutista de Carlos IV. No hay demasiadas diferencias, solo las contextuales.

Mientras se estampaba la última firma en la célebre Constitución de Bayona -Tan aplaudida por los afrancesados españoles- las partidas guerrilleras o insurgentes se dedicaban a hacer lo que mejor sabían: Matar. Del mismo modo que la invasión estadounidense ha unido a defensores y opositores al régimen baasista, Bonaparte logró poner de acuerdo a absolutistas y liberales, en esas partidas que integraban médicos, curas, bandoleros, buscavidas y toda suerte de profesiones y clases sociales. "España para los españoles y, para los franceses, la muerte". Se puede sustituir la palabra "franceses" por "americanos" y ya tenemos el leit motiv de la insurgencia iraquí. Hay gente a la que la historia no parece haberle enseñado nada. Claro que con un CI de 91 -En EEUU un border line puede llegar a presidente, eso sí que es integración- poca historia se puede aprender. Aquí sí que no caben las analogías, Napoleón era un carnicero, pero era un carnicero brillante.Todo parece apuntar a que los iraquíes ya tiene su cura Merino, su tío Camuñas, su 'Empecinado' y su fiel compañero 'El manco', su Espoz y Mina, incluso tendrían su Agustina de Aragón sino fuera por el machismo que impregna a la sociedad iraquí desde la invasión. Guerra y cuchillo, como escribió Manuel Álvarez de Castro. Eso es lo que espera a las tropas invasoras. Nada que se asemeje a un Irak agradecido (Las naciones, por regla general suelen ser bastante desagradecidas con los invasores por muy buenas intenciones que tengan) que camine hacia una democracia real. Más de dos mil doscientos americanos han vuelto a sus hogares en ataúdes, unos treinta mil han regresado heridos, muchos de ellos mutilados. Serán tantos más, cuanto más tiempo dure la invasión. El día que marche el último soldado americano de tierras iraquíes, volveremos a ver el éxodo que presenciamos en España con los afrancesados que huían entre las columnas de franceses. Ni aquí hubo piedad para los colaboradores, ni seguramente la habrá en Irak. Incluso la civilizada Francia ejecutó sin demasiados miramientos a los colaboradores con la ocupación nazi.

Mientras Bush insiste en que, a pesar de los errores cometidos (¿Dónde están esas armas de destrucción masiva y esas armas prohibidas por la ONU? ¿Se referirán al fósforo con el que han masacrado los americanos a civiles iraquíes?), la invasión dará sus frutos, la Virgen del Pilar sigue diciendo, para quien quiera escucharla, que no quiere ser francesa.

PS/ Es curioso, ni siquiera la CNN usa ya el término 'terrorista' para mencionar a los insurgentes iraquíes ("Insurgency" usa la CNN, la cadena con la que me enteré el 12 de Marzo que los atentados eran obra de islamistas). Solamente hay un medio que sigue usándolo. Cómo no, la COPE. Qué cosas.

En defensa de la COPE.

En estos oscuros tiempos de persecución hacia las dos instituciones que más han hecho por traer la democracia a este país -La Iglesia Católica y la Cadena COPE-, tiempos en los que los catalanes caminan descalzos o en alpargatas fruto de un Estatuto que, aún sin haber sido aprobado, ya está arruinando su economía, quiero manifestar mi adhesión a los contertulios de la COPE.

No solo quiero apoyar a esta cadena económicamente, que eso ya lo hacen todos los españoles con el dinero que el Estado da generosamente a la Conferencia Episcopal, sino también con mi cariño y mi firme convencimiento de la bondad de esta cruzada.

Quiero ser también yo, uno de esos españoles, de esos patriotas, que rodeen a Zapatero para agredirle tal y como pide Federico Jiménez Losantos. Don Federico, otrora seducido por el maoísmo chino (De hecho visitó China y escribió un libro alabando al régimen comunista) ahora es el azote incansable de la Anti-España (Apelativo que puso de moda Aznar pero que inventó el Cardenal de Sevilla en 1936). Una conversión semejante a la que experimentó Gabriel Albiac, también ex-maoísta. O la de Pío Moa, el terrorista del GRAPO que remató a un policía nacional a martillazos.

Todos ellos, junto con personajes de la talla intelectual de César Vidal (El historiador más rápido a este lado de los Pirineos, capaz de escribir 27 libros en tres años) o Roberto Centeno (Un economista que domina más la teoría económica que Hayek y Keynes juntos, muchísimo más. Tanto, que creo que se sacó la carrera delatando compañeros a la Brigada Político-Social). Con ellos aprendemos cada noche a valorar la bonanza económica del régimen franquista, a descubrir que tras un catalán hay un enemigo, que los que no van a misa son gente problemática, que los homosexuales son enfermos, que Zapatero es un enviado de Satán que colabora con ETA... Cosas que ayudan a que este país esté más cohesionado socialmente y que rezuman tolerancia y respeto.

No quiero olvidarme de Cristina López Noséqué. La periodista que echó en antena a otro periodista por ejercer de periodista. Y es que los que trabajan en la COPE lo hacen desde la más absoluta independencia, pero dentro de un orden, claro. El que no esté de acuerdo con Don Federico, que se marche. O mejor aún, rodeémosle junto a Zapatero y agredámosle.

Por todo ello, solicito el apoyo de todos a esta cadena de radio independiente. Insisto, no el económico, que ya lo tiene, sino el moral. Agredamos al Presidente de Gobierno tal y como pide Losantos en la cadena de los obispos: Tomamos nota. No te quejes de cualquier cosa que te pase. Si te rodean será un hecho de manifestación pacífica. Cuando eras un don nadie, algunos ya luchábamos en la clandestinidad contra la dictadura. Zapatero I, el liberticida, te hemos tomado la matrícula.

Palabra de Losantos. Te alabamos Señor.

Arthur Casagrande © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009